Menú

Recuerdo que uno de mis profesores, cuando era niño, nos hizo una pregunta que nadie supo responder: ¿Cuál es el lenguaje que más personas del mundo pueden hablar?

Todos nos lanzamos a contestar.¡El inglés! !El castellano!…

Él nos dio una respuesta que en ese momento nadie supo entender: el lenguaje más universal es el amor.

Ahora me doy cuenta de que, aunque no lo entendí, ese fue uno de los anclajes más importantes de toda mi etapa escolar. Me dejó un poso que abría puertas infinitas.

Me sirvió como alimento para pensar durante años que aquellas cosas que enfocas con pasión, con amor y con ilusión son el resultado de dejar salir el amor que llevamos dentro.

Es esa la verdadera motivación. La que no se puede inculcar. La que nace de ti y se contagia. La que nutre tu visión y da alas a tus deseos.

Así, me he dado cuenta que cuando tengo un reto delante, sea personal , de negocios o de cualquier índole, lo que mejor me funciona es escuchar y dejar aflorar la grandeza que habita en mi interior y en el de las personas que me rodean.

Como decía Nelson Mandela:

“El amor es nuestra naturaleza, el miedo es una creación.”

Sólo si nos abrimos la posibilidad de ver, de creer y de usar nuestra creatividad innata para hacer realidad nuestras visiones, generar vínculos posibilitadores, estaremos respetando al niño ilusionado que siempre puede guiar a nuestro adulto aturdido.

El amor es el verdadero motor. Ahora lo tengo claro y lo puedo decir con todas las letras.

Creer en tu merecimiento, agradecer tus talentos y usarlos para sembrar el futuro que deseas habitar es el camino.

Si sientes miedo, escúchalo pero dedícale el tiempo justo para que no se convierta en un escudo.

Si crees que el amor es la puerta, debes saber que el miedo es la ventana que tú mismo cierras para que no entre la luz.

Lo bueno es que, como la luz sale de dentro, aunque cierres las ventanas siempre podrás iluminar el camino hacia la puerta de tus sueños.

¿Te animas a dejar salir el primer rayo que a su vez iluminará el camino de quien te rodee?

PD: a petición de mi red de amigos psicólogos escribo esta aclaración para que se entienda bien el significado de miedo en este artículo. No hablo de la negación del miedo como elemento necesario y básico para la supervivencia sino de poner luz a los miedos creados como escudo.

El miedo es útil, pero no es motor, sino advertencia. Este artículo está escrito en un momento (el de pandemia actual) en el que el miedo sirve como freno muy por encima de su verdadera utilidad.

 
 
 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros con el fin de obtener información estadística sobre la base de los datos de navegación de los visitantes. Si continúas navegando entendemos que aceptas su uso y, en caso de no aceptar su instalación, deberás visitar el apartado de Política de Cookies , donde encontrarás la forma de eliminarlas o rechazarlas.

ACEPTAR
Aviso de cookies