Materia prima
Hubo un momento en que alguien esperaba una respuesta mía y lo que me salió fueron preguntas.
Me senté frente al ordenador y empecé a buscar. Documentos, informes, emails, mensajes. Abriendo y cerrando, yendo y volviendo, con esa sensación de que la respuesta tenía que estar en algún sitio y que si buscaba lo suficiente la encontraría.
No la encontré. Encontré algo distinto, algo que no era exactamente lo que necesitaban, pero que abrió un camino que antes no existía.
Llevo años construyendo un bagaje, cimientos que dan firmeza y a veces rigidez. Experiencia en ecosistemas complejos, capacidad de leer el macro, un criterio acumulado a base de errores y correcciones. Todo eso pesa y es real. Pero hay momentos en que llegas a un sitio nuevo y ese bagaje no sabe todavía cómo ser útil. Todavía está buscando su forma y no siempre está disponible.
La incertidumbre tiene esa textura particular: no es no saber qué hacer en general, es no saber qué hacer con lo que ya sabes. Eso descoloca. Especialmente si has sido siempre alguien de respuesta firme.
La otra noche soñé que transportaba ramos de flores en un carro. Eran muchos, grandes, vivos, imposibles de abarcar con los brazos. El carro pesaba. Y en algún momento del camino los ramos empezaron a moverse, a abrirse, a soltarse de las manos como si quisieran ser otra cosa. No llegué a ver en qué se convertían. Solo que dejaban de ser ramos.
Me desperté pensando que eso es el tránsito . No el momento en que ya sabes quién eres en el nuevo sitio. El momento anterior, cuando sigues cargando lo que eras, con todo su peso, sin saber todavía en qué se va a convertir.
Y mientras tanto, alguien sigue esperando respuestas. ¿Sabrás hacerte las preguntas adecuadas para responderlas?
Ahora elige tu puerta final
Este ensayo tiene tres finales posibles. ¿Cuál es el tuyo?
Abre la puerta del café caliente
Hay mañanas en que empiezas el día con una lista interminable de cosas que no sabes del todo cómo resolver. El café todavía está caliente. Nadie sabe lo que estás pensando.
Podrías quedarte ahí, mirando la lista, esperando a que algo cambie solo.
Pero no. Empiezas igual. Aunque no sabes cómo va a salir, empiezas de todos modos antes de que el café se enfríe, eso sí que no lo soportas.
Abre la puerta del que se pierde
Llevas tanto tiempo en el tránsito que ya no recuerdas bien cómo era saber con claridad lo que tocaba hacer. La incertidumbre ha dejado de ser una fase. Se ha convertido en el paisaje.
Cada día te preguntas si vas a encontrar la salida o si el paisaje, simplemente, es donde vives ahora.
No sabes si eso es una pérdida o simplemente el sitio en el que estás.
Abre la puerta del que juega con su arcilla
Has decidido que lo que llevas es materia prima. En bruto, sin saber todavía qué forma va a tomar aquí.
Cada intento es un golpe de cincel a ciegas. Algunos fallan. Alguno, sin que lo veas venir, da con la forma.
Materia prima es lo único que necesitas para empezar a esculpir. Lo que salga de ahí, todavía no lo sabes.
1 review for Materia prima
Ensayo & Error.
Tú decides qué puerta abrirá.
Creo en las preguntas que no tienen respuesta. Creo que pensar es una forma de habitar el mundo.
Por eso, cada día 11, nace un ensayo. Una forma de pensar y compartir en voz alta.
Guillermo Irure –
Me encantará saber qué opinas o cuál es la puerta que has decido abrir. Gracias por leer.