Ensayo & Error.
Una nueva puerta apuesta por el pensamiento compartido. El 11 de cada mes con tres finales.
Tú decides qué puerta abrirá.
Creo en las preguntas que no tienen respuesta. Creo que pensar es una forma de habitar el mundo.
Por eso, cada día 11, nace un ensayo. Una forma de pensar y compartir en voz alta.
¿Qué es esto?
Una vez al mes, el día 11, publico un ensayo. No es un artículo. No es un post. Es un ensayo: un intento, una exploración, una forma de pensar en voz alta sobre algo que me inquieta, me obsesiona o simplemente no puedo dejar de darle vueltas. Y como los cuentos que les cuento a mis hijos antes de dormir , esos donde ellos eligen qué puerta abrir, qué camino tomar, cada ensayo tiene tres finales posibles. Tú decides cuál leer.
Por qué el 11
El 11 es un número liminal. Está justo después del 10, esa cifra redonda y satisfactoria que cierra las listas y los mandamientos. El 11 es el comienzo de algo que ya no cabe en las categorías conocidas.
También es un número que se repite: 1 y 1. Como un eco. Como un espejo. Como esas conversaciones donde terminamos diciendo lo mismo de formas distintas, buscando ángulos nuevos para verdades antiguas.
Publicar el día 11 de cada mes es una forma de disciplina y de juego. Un recordatorio de que la creatividad necesita tanto constancia como transgresión.
Por qué 3 finales
Cada ensayo tiene tres finales posibles. No porque no sepa cómo terminarlo, sino porque la verdad nunca es unívoca. Puedes leer los tres. Puedes quedarte con uno. Puedes inventar el cuarto que no escribí. El ensayo, al final, es tuyo tanto como mío.
Cuando era niño, leía a Gianni Rodari. Sus historias no terminaban, se bifurcaban. «Cuentos para jugar», los llamaba.
Años después, y todavía hoy, repito el ritual con mis hijos: «¿Abrimos la puerta roja o la azul?». Y la historia cambia.
Siguiendo esa misma ilusión, este año creo mi propio espacio para pensar despacio, sin el ruido de la inmediatez.
Por eso nace Ensayo & Error.
Mis orígenes
Nací en Navarra en 1984 y cuando llegó el momento me fuí a Barcelona a estudiar Publicidad y RRPP.
La ciudad siempre me había atrapado por su capacidad de conectar con la innovación y el emprendiemiento y durante casi 20 años pasó a ser mi casa.
Allí tuve la oportunidad de trabajar para grandes proyectos digitales en empresas como Fotocasa, Grupo Planeta y Nissan, para la que trabajé durante casi 8 años como consultor a través de la Agencia Plan Comunicación.
Ellos me enseñaron dos grandes cosas: a soñar en grande y a lanzarme a los proyectos con una metodología de trabajo basada en la mejora continua. Es lo que ahora llamamos Mínima Prueba Viable.
De 2012 a 2019, con todo ese background y muchas ganas de ofrecer desde el lado más humano mi conocimiento a las pymes, me lancé junto a mis socios a la aventura de Dream Planner, mi primera empresa.
Después de vivir en 19 apasionantes años en Barcelona, la vida me trajo de nuevo a mi Navarra natal donde ahora vivo junto a mi familia.
Mi propósito sigue siendo poner a tu disposición mis recursos, conocimientos, competencias, habilidades, miradas, perspectivas y lo más importante, la experiencia de un recorrido ya hecho.
Siempre he creido que todos tenemos múltiples talentos, aunque no siempre nos permitamos explorarlos con curiosidad e ilusión.
Nono y el árbol de los deseos es mi primer álbum ilustrado y relata el viaje de Nono, un gorrión precozmente aventurero, cuando descubre que el mundo ahí fuera no es tan seguro como parecía desde el nido. Pero Nono toma decisiones, arriesga, y se conoce a sí mismo en un viaje mágico por el bosque.
Y ahora vamos a por la segunda aventura editorial, ensayo y error. Colaborativa y digital. Caótica y con cadencia. Como la vida misma.
Once ensayos y tres posibles finales
Cuando acaben los 11 meses, escogeremos juntos el final. Mientras, puedes leerlos y suscribirte para recibirlos en tu email.






